viernes, 22 de julio de 2016

Lo Realmente Importante

LO REALMENTE IMPORTANTE EN FOTOGRAFÍA

Nos abruman con cámaras estratosféricas, con objetivos carísimos, con móviles sofisticados y realmente te preguntas ¿Que te lo hagan fácil es bueno para progresar? Yo llevo más de tres décadas con esto de la fotografía. Y cuando mejores fotos he hecho es cuando no tenía más que una cámara y una óptica fija (un 50 mm f/2,8) No es que las que haga ahora sean malas o peores. Son distintas y con una técnica totalmente diferente.
Eso de tener que buscarte la vida. De que el zoom fueran tus pies. De que no vieras lo que realmente salía (aunque muchas veces era cosa de adivinarlo porque los revelados iban carillos) De pensar la luz no improvisarla. De apretar el disparador solo cuando era necesario. Eso de hacer tres o cuatro fotos nocturnas (si en analógico también se hacían) y saber que solo una se aproximaría a lo que tenías pensado. Lo mejor de todo era ver y tocar las fotos. Si es un serio problema su almacenamiento. Aunque ahora mismo tengo 1957 fotos en el móvil y las veo menos que las que tengo en papel.
No, no es nostalgia. Es que entonces pensabas y no hacías fotos a lo loco. Tenías, en el mejor de los casos 36 fotogramas. Y, aunque podías cargar otro carrete, mientras lo hacías podías perder alguna foto.
Tenías que aprender. En este momento se aprende mucho con el ensayo error. Ahora los fotómetros de mano son algo exótico. Tenías que “ver” la luz. Tenías que pensar los haces de fotones como una cámara y como la óptica que llevabas montada en ese momento. ¿Las cámaras piensan? Pues por eso, una cámara saca lo que tiene delante sin discriminar nada. Lo que tu ves si miras normalmente es lo que te interesa o lo que tu ojo/cerebro destaca y descarta lo demás. Si “piensas” como una cámara. Analizarás todo lo que realmente va a salir en el encuadre.
Mirar muchas fotos, pero no para hacer lo mismo que ha hecho otro. Sino para entender la luz y para como no aprender a manejarla. Ahora tenemos y tendremos objetivos y lentes “inteligentes” pero para ello se necesita alguna inteligencia abstracta detras de la cámara.
Si realmente se desea disfrutar de la fotografía. Tampoco hay que estancarse. Yo cuando tuve mi primer zoom, me cambió la vida. Aunque me volví un poco más perezoso. Mi primera cámara digital siguió asombrándome. Eso de ver en un monitor aunque pequeño como estaba saliendo mi foto era lo más. Luego fotografíar las estrellas, cosa que era más difícil si no tenías un equipo específico o una película de alta sensibilidad.
Estos días que cumplo 10 años como profesional y casi 35 años de enganchado a la fotografía. Miro para atrás, pero también miro hacia adelante. Hay retos, el primero lograr que la profesionalidad se valore y que se reconozca que esto es un trabajo. Luego seguir asimilando las nuevas tecnologías. Si revelo o hago algún carrete es para sentir un poco físicamente la fotografía.
Vendrán nuevas cosas. Eso de que la fotografía la hagan o la estén haciendo drones y robots me asusta un poco. Pero puede ser un campo nuevo, sin quitar que se sigan realizando cosas por los fotógrafos (incluso programar y manejar esas máquinas)
Esta tarde de verano empiezan las fiestas de mi pueblo. Y como no puedo resistir sentir nostalgia de las antiguas celebraciones, he realizado este artículo.
Pongo unas cuantas fotos. De esas que yo llamo Street Photography “sin gente” seguro que soy de los pocos que las hago. Y de eso se trata algunas veces. De hacer cosas originales.


JUAN GREGORIO GARCÍA ALHAMBRA
FOTO digitalhambra
22/07/2016













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