jueves, 30 de enero de 2014

El Lado Oscuro

LA LUZ Y EL LADO OSCURO

            No se trata de un guión de malos y buenos, es una entrega más con lo que podemos y no podemos hacer fotos. Sin luces y ¡Ojo! Sin sombras, la fotografía no sería posible o, al menos sería una representación bidimensional sin mucho encanto.
            Cuando alguien dispara un flash (incorporado o externo) directamente, aparecen unas sombras que no solo son duras y perfiladas, sino que son molestas. Esas sombras no nos interesan, nos interesan sombras, por ejemplo, por si mismas ¿Una foto de sombras? Quizá las habéis visto en alguna ocasión, la foto de la silueta proyectada de la sombra de una torre, de un farol, del perfil de una persona... pero no debemos remitirnos solo a eso hay miles de sombras (creadas con luz natural o artificial) que son fuente de inspiración para una foto. Incluso también agregando la sombra, de forma armónica y estudiando la composición del sujeto y de su sombra. No olvidéis que la sombra es considerada por la mayoría de las culturas como la representación del alma. Si alguien perdiera su sombra sería señal de que no tiene espíritu y sería algo así como un “Nosferatu”. Toda fotografía que se precie tiene algún tono de sombra. Incluso aunque no las notemos. Como las sombras son molestas, algunas veces los fotógrafos las desplazamos detrás o debajo del sujeto para evitar su “excesivo” protagonismo. Otras veces las difuminamos en grado sumo y no son perceptibles en la imagen.
            Un problema que tienen las zonas oscuras es su ausencia de detalle. Son más requeridas las sombras que dejan ver algo de luz (o de detalle si se prefiere) dentro de ellas. Pero una foto con sombras sin detalle también puede ser correcta. Imaginemos un contraluz en el que silueteamos una persona o un motivo. Podríamos iluminar con un flash o un reflector la parte oscura. Pero, sin embargo no lo hacemos. Queremos la silueta, no una foto perfecta sino una imagen creativa y da mucha fuerza, por ejemplo, una instantánea con una luz enfrentada en la que el cielo o el fondo está iluminado y el motivo se perfila sin detalle (recortar en silueta, que diría “El Tío la Vara”). Luego puede haber sutilezas que ayuden a incluir más efectos. Por ejemplo iluminar lateralmente con la fuente de luz unos cabellos claros y añadir a la silueta la transparencia de la luz iluminando un pelo rubio o claro.
            La regla dice: “Tiene que haber detalle en las luces y las sombras” bueno en las luces casi siempre es mejor que haya detalle, si no puede ser muy molesto. En las sombras, a veces el rango dinámico (la capacidad de nuestro sensor o de nuestra película para abarcar determinadas luces y sombras con detalle) nos obliga a elegir entre exponer para las luces o para las sombras ¿...? Es que me animo y os hablo como si fuerais expertos. Las luces, los blancos, lo más iluminado, las sombras, los negros, lo más oscuro.  No hay nada de esto puro. El blanco puro se va volviendo gris hasta que se vuelve negro puro. Es muy difícil conseguir un blanco puro o un negro puro impreso. Los tonos medios están entre ambos parámetros. Si dividimos el espectro de tonos en once zonas (el sistema de zonas que os prometí explicar) del 0 al X. Tenemos 0 negro puro y X Blanco puro. Ningún sistema óptico puede recoger una escena que contenga todos los tonos. Ni siquiera el ojo, aunque es el que más se aproxima.
            A ver si lo hago sencillo. Una cámara digital, por ejemplo puede abarcar unas cinco, o seis zonas. Si colocamos esas zonas en entre el 0 y el V tendremos los negros con detalle y los grises medios estarán claros, y reventaremos las luces entre el VI y el X. Si, sin embargo hacemos lo contrario colocamos las zonas de detalle entre el X y el VI, las luces tendrán detalle y, a partir de la zona V los negros estarán muy oscuros e irán perdiendo detalle. Eso es si cogemos los extremos, si queremos una foto lo más correcta posible, nos situaremos en la zona V y nos moveremos en un rango de dos zonas hacia el blanco puro y dos zonas hacia el negro puro. Logrando detalle en esas cinco zonas y, por lo tanto resolviendo la foto con la mayoría de tonos medios con detalle. Es lo que dicen la mayoría de manuales de fotografía, resuelve tus tomas con todo con detalle. Si habéis seguido la explicación eso es poco menos que imposible en una escena con todos los tonos. Con postproceso es posible, pero un poco tedioso. Si seguís los manuales, adelante, tendréis fotos correctas. Pero ¿Deseamos siempre fotografías correctas... y aburridas?
            Si habéis visitado algúna exposición fotográfica o alguna muestra de un concurso podríais decir que las fotos se “saltan” los manuales. Os lo he dicho alguna vez. Aprende todas las reglas y después sáltate algunas. Os animo a hacer primero fotos “correctas” y luego experimentar desde luces extremas a sombras profundas.
            Aquí os pongo algunos ejemplos de fotos, correctas (con postproceso) y fotos según salen de la cámara sin corrección. La luz y las sombras, el “Yin y el Yan” no es posible el uno sin el otro. Una cosa importante. Las sombras nos sirven, además, para dar volumen a la figura. La fotografía es bidimensional (aunque ya haya intentos serios de fotografía tridimensional) y lo único que nos puede dar volumen son las sombras y la perspectiva, además de los ángulos. Sí, los ángulos porque la luz, al moverse en línea recta solo puede entenderse con ángulos. Para eliminar una sombra angulamos la luz de que disponemos o que creamos para desviar la sombra o incluirla, según determinemos. Los ángulos “rompen” la trayectoria de la luz y nos hacen ver las formas. Una forma redondeada no es que no tenga ángulos, sino que tiene muchos ángulos y su sucesión paulatina nos hace verla más suavizada y sin ángulos.
            Voy a concretar. Si dirigimos la luz con un ángulo de 45 grados de un lado proyectaremos sombras en el ángulo opuesto. Si añadimos una luz sobre ese ángulo opuesto eliminamos la sombra. Más correctamente la desviamos fuera del campo visual de la toma.
            Se me ocurren cientos de cosas que contaros de mi experiencia con las luces y las sombras. Yo fotografío casi siempre con luz suficiente. Pero, aquí donde me veis, soy un entusiasta de las condiciones de “Luz Extrema” me gustan los retos donde hay poca luz y hay que vivir con las sombras como fondo. Es mi parte de ese “Lado Oscuro”. No obstante no os contaré todo ahora. Os pongo algunas fotos de ejemplo y hasta otra entrega.


Ejemplos de tratamiento de sombras(y luces)














Las dos últimas fotos son, una con la exposición de la cámara (con zonas muy oscuras) y la otra con un retoque de Lightroom levantando la zona en sombras con un degradado (con postproceso)




Autor: Juan Gregorio García Alhambra
FOTOGRAFO PROFESIONAL
FOTO digitalhambra. La Solana.

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