sábado, 5 de abril de 2014

Cantidad y Calidad

¿MÁS FOTOS  O MENOS FOTOS?
                Ahora con la fotografía digital disparar fotos es mucho menos costoso que con película. No es gratis, pues debes disponer de una cámara ópticas adecuadas y una tarjeta decente que no se rompa con mirarla. Pero se presenta una “barra libre” de disparos. Tira fotos hasta cansarte, alguna saldrá bien.
                Bueno como ejemplo diré que me vino alguien para revelar unas cien fotos y ¡Las cien! Iban todas con defecto, sobre todo desenfoque, trepidación, subexposición, flare, sobreexposición etc. O sea que disparar sin tino, normalmente no aciertas. No, no es el número de disparos lo que ayuda a hacer buenas fotos. Puede ocurrir el efecto contrario, que hagas cien fotos  (o quinientas o mil) y cuadres todas perfectamente en luz, composición y encuadre.
                La ventaja que tenemos con lo digital hay que aprovecharla. Pero no para hacer cantidad sin calidad. Sino precisamente para poder probar distintos encuadres, mirar bracketing en algunas tomas que lo permitan, componer de formas distintas. Y tratar de el problema sea el de elegir entre muchas buenas. No encomendarse a Santa Rita para que alguna de las que hemos hecho pueda subirse a Flickr y tenga por lo menos cincuenta visitas y algún voto que otro.
                Yo, permitidme que dude, que un fotógrafo que haga ¡Nueve mil! Fotos! (hablo de profesionales en este caso) esté haciendo un buen trabajo. Calculando que la boda dure unas doce horas. Es una foto cada cinco segundos (…) eso tampoco es seleccionar y es un poco exagerado. Dicen que las nueve mil salen bien salvo algún ojo entreabierto y algún desencuadre por interferencia de un invitado o familiar. Bueno sí, si eres profesional, que menos que las nueve mil te salgan bien. Pero, pregunta ¿Le vas a aburrir a los novios con nueve mil fotos en uno o más discos? ¿De verdad es necesario hacer ese disparate de fotos? Si tienes un álbum digital hay que hacer muchas. Pero muchas podemos hablar de seiscientas o setecientas fotos. Sin afinar mucho tendrás material de sobra para una boda.
                Tampoco ahorrar disparos y si es una boda que te ha salido vistosa pues expláyate. Pero sin pasarse de rosca. De todos modos tomarse lo de que podemos hacer muchas más fotos que antes como una ventaja y no como una limitación. Pero algunas veces puedes (no en una boda profesional sino en una salida fotográfica para probar o hace cosas personales) salir como si llevaras un carrete de 36 fotos. Ponerte ese límite. Y tratar de no hacer más. Puedes hacer mejores fotos, seleccionar y piensas mejor que tienes que hacer. Con la ventaja de que puedes comprobar en el visor. Y si lo ves con Live View (en el display) podrás incluso prevenir los fallos antes de disparar y no tendrás que repetir la toma.  Es un buen ejercicio. Y si es posible salir de vez en cuando con una cámara analógica y con un carrete incluso de 24 fotos.
                Antes cuando disparabas la foto quedaba hecha, bien o mal. Y no podías dar marcha atrás. Por eso quienes hemos aprendido en carrete llevamos un poco de ventaja con quienes han aprendido en digital. Podemos “previsualizar” con cierta precisión. Lo que nos lleva a hacer menos fotos a lo loco y a concretar los ajustes de una manera más certera.
                Debes aprovechar las ventajas de lo digital. Y si quieres limitar los disparos, bien. Si no quieres también. Pero no hacer disparos gratuitos sin justificación aparente. Por qué es perder el tiempo y gastar equipo sin sentido.

(os pongo algunas fotos, las hay, en blanco y negro analógicas y alguna diapositiva también de carrete mezcladas con digital)

Juan Gregorio García Alhambra
FOTO digitalhambra

05/04/2014












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